LA NUEVA CUBA RINDE HOMENAJE A NUESTRAS "DAMAS DE BLANCO" Y LAS CONGRATULA POR EL TAN MERECIDO PREMIO SAJAROV
LAS DAMAS DE BLANCO EJEMPLOS DE CORAJE Y SACRIFICIO
"...marcharemos a vuestro lado por las calles con una sola condicion: que oculteis vuestras alas porque nuestros crueles adversarios jamás deben saber que ustedes son nuestros angeles..." Si una sola frase debiera salir de nuestros labios, aquella sería una de conmovido agradecimiento a estas nuestra "Damas de Blanco", forjadas en la vocación al sacrificio de Mariana Grajales y en la terca tenacidad de Martha Abreu. La Unión Europea se honra a sí misma al otorgar el galardón a este puñado de valerosas mujeres cubanas y las honra a ellas con concederles un premio que lleva el nombre de un gigante en las luchas por las libertades: el científico ruso Andrei Sajarov (1921- 1989). Nunca tan pocos significaron tanto para una nación entera. Nunca la hora fue más negra, más despiadado el adversario, más imprecisas las consecuencias del desafío a los poderes. Pero ellas, madres, hijas, mujeres, hermanas nuestras se han levantado sobre las cenizas de nuestros espantos y desafían al despotismo en su propia madriguera. Nuestra patria necesita de estos ejemplos. Ejemplos rotundos, definitivos, incuestionables; necesita de hombres y mujeres excepcionales porque vive Cuba tiempos terribles. Negros presagios se arremolinan amenazándonos con descargar sobre nosotros y nuestros hijos otros demonios sucesorios. Casi cada cual sólo busca lo suyo. Se trata de una era tremenda donde los valores más elevados escasean y la genuina vocación de servicio a los demás es objeto de sorna y escarnio por parte de los pragmáticos de la hora que en la indignidad suma parecen espetarnos en pleno rostro sus miserias y mezquindades. En esta época amarga donde tantos se fallaron a sí mismo y a la nación, un grupo de mujeres toca a rebato las campanas de la decencia, del desinterés, del darse a sí mismo sin esperar mucho más que lo que enaltezca la dignidad humana. Estas son mujeres peligrosas, porque poseen la fuerza moral, la fe y el coraje del que casi todos carecemos. Ellas escuchando en lo profundo de sus almas el eterno llamado de Mariana de "y tú empinate" y el tozudo compromiso de la Abreu de "por la libertad de Cuba hasta la última peseta", nos convocan a todos con su silencio. Ese mismo silencio que hace temblar al Déspota y sus esbirros. Nunca hemos perdido la fe en nuestra voluntad de ser nación soberana, ni en el mejoramiento humano. Casi medio siglo de castrofascismo han hecho profunda mella en el espíritu del cubano hasta el punto de quebrantar sensiblemente nuestra rebeldía, pero nunca hasta el punto de la capitulación. Abatidos, pero no domesticados. Que lo sepan el tirano y sus secuaces, sus ejércitos, sus policías, sus asesinos y sus porras fascistas: Estas "Damas de Blanco", estos angeles nuestros, forjan en la dulzura de sus rostros y en la ternura de sus manos los invisibles rayos de la esperanza, el amor y las libertades, rayos capaces de fulminar cadenas, de destrozar las mazmorras de la dictadura, de hacer libres a nuestro esclavizado pueblo. A ustedes milagros nuestros, blancos ángeles de la justicia, va nuestro regocijo en la fe en el futuro, que Cuba no ha muerto, ni sus hijos la han olvidado. Las Damas de Blanco son ejemplo de valor y sacrificio. Ellas son nuestro orgullo y a ellas van nuestro reconocimiento y nuestro mejores deseos. La Nueva Cuba se siente honrada de estas nobles hijas de Cuba. Su ejemplo nos hacen crecer a todos y nos compromete a no cejar en nuestro empeño en defenderles contra quienes quieren acallar sus voces. Ellas nos hicieron recordar el pensamiento del apóstol: "Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en si el decoro de muchos hombres."
Editorial La Nueva Cuba Octubre 28, 2005 |
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